La inversión extranjera directa es una
prioridad para Cuba y una de las vías más factibles para su crecimiento y
desarrollo económico, confirmó el presidente de los consejos de Estado y de
Ministros, Miguel Díaz-Canel.
De acuerdo con las valoraciones del
mandatario, el progreso en este sector depende igualmente de que se elimine
toda la burocracia que retrasa en este ámbito para que las gestiones se sean
más factibles y menos engorrosas.
El presidente ha señalado el papel relevante que desempeña la inversión
extranjera en las exportaciones, y consideró que esta es una fuente fundamental
para crecer, vender y disponer de mayor liquidez.
A propósito del tema, el Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera,
Rodrigo Malmierca, reveló recientemente que se aplican estrategias para
simplificar la documentación que deben presentar los inversionistas.
Como parte del trabajo desplegado, acotó, se labora en la creación de una ventanilla
única que entrará en funcionamiento a inicios del próximo año para facilitar
las gestiones de los empresarios interesados en invertir.
Para este empeño cuenta Cuba con la colaboración de la Unión Europea (UE) que,
en junio pasado, donó a la isla cuatro millones de euros, según declaración
realizada en La Habana por el comisario de Cooperación Internacional y
Desarrollo de bloque, Neven Mimica.
Deseamos seguir apoyando el compromiso de Cuba para mejorar el entorno de
inversión con el fin de ayudar a los agentes económicos y financieros de la UE
a explorar iniciativas conjuntas en los principales sectores de desarrollo
prioritarios de Cuba, dijo entonces.
ESCENARIO ADVERSO
El ministro Malmierca ha apuntado que a pesar de los esfuerzos de la administración
estadounidense para bloquear el desarrollo de Cuba, hoy puede afirmarse que el
proceso de inversión extranjera no se ha detenido.
Según explicó, en los últimos dos años se han aprobado compromisos de inversión
por más de cuatro mil 500 millones de dólares y, en lo que va de 2019, se han
aprobado asociaciones por más de mil 300 millones.
Cuba no se deja amedrentar, dijo, y continuará avanzando con determinación en
el proceso de actualización de nuestro modelo de desarrollo económico y social,
cuyos componentes esenciales son la diversificación de las relaciones
económicas y el reconocimiento del papel importante en la inversión extranjera,
reconoció.
Aunque la concreción de algunos de estos proyectos se ha visto afectada por los
efectos del bloqueo y la persecución financiera, son promisorias las
perspectivas de acuerdos en otras negociaciones actualmente en curso, dijo.
Entre las acciones dispuestas por Washington contra La Habana el funcionario
mencionó la activación del Título III de la Ley Helms Burton y la prohibición
de arribo a la isla de buques y cruceros procedentes de Estados Unidos.
La decisión de permitir que se tome acción en tribunales estadounidenses ante
demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción
de ese país, se realiza con el propósito de atemorizar a la comunidad
internacional para disuadirla de hacer negocios con Cuba, esclareció.
Esta coyuntura refuerza las contradicciones entre los hechos y el discurso de
la nación del norte supuestamente a favor de las libertades individuales y en
pos del desarrollo del sector privado cubano, opinó.
También, añadió, hemos sido testigos de los intentos de manipular a la opinión
pública con el planteamiento de que Cuba limita la inversión de cubanos residentes
en el exterior.
Como se ha explicado, sentenció, las normas cubanas no discriminan a ningún
empresario por el origen del capital, no solo ratificamos esta posición que
está presente en la ley, sino que abrimos la puerta a los interesados para brindarles
el mismo apoyo que reciben el resto de los inversionistas extranjeros.
En referencia a la comunidad internacional, Malmierca remarcó que la política
que fue concebida para alejarnos y aislarnos, tiene justamente el efecto
contrario; nos acerca más aun en el firme propósito de tender nuevos y
legítimos intereses comunes.
La celebración de eventos como el Foro de Negocios con la iniciativa Cuba con
el Reino Unido y la XVII Feria Internacional Expocaribe, que tuvo como sede la
ciudad de Santiago de Cuba, son muestras del fracaso de la política
estadounidense contra nuestro país, abundó.
Ratificamos la decidida oposición de nuestro gobierno a estas medidas y
aseguramos que serán aplicadas las garantías contempladas en el marco jurídico
vigente en Cuba para proteger a las compañías extranjeras que tienen negocios
con nuestro país, dijo.
GARANTÍAS CUBANAS
De acuerdo con las declaraciones recientes realizadas por Deborah Rivas,
directora de Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio Exterior, la seguridad
para el empresariado foráneo interesado en invertir en Cuba se sustenta en tres
normas fundamentales.
La primera de estas, acotó, está presente en el artículo 28 de la Constitución
de la República, en el cual se explicita que el Estado promueve y brinda
garantías a la inversión extranjera, como elemento importante para el
desarrollo económico del país, sobre la base de la protección y el uso racional
de los recursos humanos y naturales, así como del respeto a la soberanía e
independencia nacionales.
Además se refirió a la Ley 118 de 2014 o de Inversión Extranjera, la cual
refleja en uno de sus artículos que las inversiones son protegidas en el país,
conforme a las leyes cubanas y a lo que dispongan los tribunales nacionales,
contra reclamaciones de terceros mediante la aplicación extraterritorial de la
legislación de otros estados.
Puntualizó que existe la Ley 80 de 1996 o de Reafirmación de la dignidad y
soberanía cubanas, que declara ilícita la Ley Helms-Burton, inaplicable y sin
valor ni efecto jurídico alguno.
Consecuentemente, se considera nula toda reclamación de persona natural o
jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad.
Asimismo, faculta al Gobierno cubano para aplicar o autorizar las fórmulas que
se requieran para la protección de los inversionistas extranjeros contra la
aplicación de la legislación estadounidense, incluyendo el traslado de los
intereses del inversionista a empresas fiduciarias, entidades financieras o
fondos de inversión.
Es decir, recalcó Rivas, los inversionistas extranjeros que nos han acompañado
todos estos años y los nuevos, incluidos los de origen cubano residentes en
cualquier parte del mundo, cuentan con las herramientas necesarias para
protegerse ante cualquier ilegítima reclamación basada en la también denominada
Ley Garrote.
Tomado de Prensa Latina
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