Sr. Neven Mimica, Comisario de Cooperación Internacional
y Desarrollo de la Comisión Europea,
Sr. Hugo Beteta, Director de la Sede Subregional en
México de la CEPAL,
Compañero Orlando Hernández Guillén, Presidente de la
Cámara de Comercio de la República de Cuba,
Miembros del Cuerpo Diplomático,
Empresarios cubanos y extranjeros,
Con un cálido saludo iniciamos este evento, que ha sido
convocado por la Cámara de Comercio de la República de Cuba, con apoyo de la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Comisión
Europea. De manera especial, damos la bienvenida a los visitantes extranjeros
que nos acompañan esta mañana.
Como es conocido, se ha venido produciendo un profundo
retroceso en las relaciones con los Estados Unidos de América y se ha arreciado
el bloqueo contra Cuba. Por el carácter extraterritorial de esta política, su
incidencia no se limita a los vínculos con ese país, sino que tiene negativas
consecuencias para nuestras relaciones económicas, comerciales y financieras con
el resto del mundo.
Vivimos un momento de singular agresividad de la
administración estadounidense hacia Cuba. Entre sus expresiones más
significativas está la decisión de permitir que se tome acción en tribunales
estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras
fuera de la jurisdicción de ese país, al amparo del Título III de la Ley Helms Burton.
No es necesario hacer la historia de este engendro
legislativo que tiene un claro propósito: atemorizar a la comunidad internacional
para disuadirla de hacer negocios con Cuba.
Como si no hubiera límites para la prepotencia del actual
gobierno estadounidense, el pasado 4 de junio anunciaron nuevas
regulaciones que refuerzan aún más las duras restricciones que ya sufren los
ciudadanos estadounidenses para viajar a Cuba, agregan prohibiciones para operaciones
de aeronaves y embarcaciones e impiden que buques cruceros visiten nuestro país.
Estas medidas ignoran las demandas de muchos sectores
norteamericanos que desean la eliminación de las restricciones de viaje y atacan
los derechos fundamentales de sus ciudadanos.
Ante esta coyuntura, se refuerzan las contradicciones
entre los hechos y el discurso estadounidense supuestamente en favor de las
libertades individuales y en pos del desarrollo del sector privado en Cuba.
¿Por qué esta obsesión con limitar la relación entre cubanos
y estadounidenses e impedir que el pueblo de Estados Unidos conozca la realidad
de Cuba, en lugar de las ideas fabricadas y manipuladas que se construyen desde
el exterior con fines políticos?
¿Cuáles son las verdaderas intenciones de estas medidas
que tienen un efecto directo en los emprendimientos privados que se
beneficiaban del flujo de cruceros y visitantes al amparo de las licencias
otorgadas para el intercambio pueblo a pueblo?
Pretenden asfixiar la economía y dañar el nivel de vida
de los cubanos para arrancarnos concesiones políticas que jamás aceptaremos.
Cada año la comunidad internacional condena casi
unánimemente en las Naciones Unidas el bloqueo contra Cuba.
Son numerosas las voces desde diversas partes del mundo,
incluso dentro de los Estados Unidos, que han reprochado la activación del
Título III de la Ley Helms-Burton. Gobiernos de diversos países y mecanismos
regionales de integración, como la Unión Europea, han planteado su enérgico
rechazo y la determinación de adoptar medidas para proteger a sus nacionales.
Han sido igualmente criticadas por múltiples sectores de
la sociedad estadounidense, y en particular por la comunidad de negocios, las
recientes medidas adoptadas a inicios de junio.
Este evento, y otros que se han desarrollado en esta
semana como el Foro de Negocios de la Iniciativa Cuba para las relaciones con
el Reino Unido y la XVI Feria Internacional Expocaribe que tiene como sede la
ciudad de Santiago de Cuba, son nuevas muestras del fracaso de la política
estadounidense contra nuestro país.
Lo que fue concebido para alejarnos y aislar a Cuba,
tiene justamente el efecto contrario. Nos acerca más aún, en el firme propósito
de defender nuestros legítimos intereses comunes.
Ratificamos la decidida oposición de nuestro Gobierno a
estas nuevas medidas de la Administración estadounidense y aseguramos que será
aplicadas las garantías contempladas en el marco jurídico vigente para proteger
a las compañías extranjeras que tienen negocios con nuestro país.
Cuba no se dejará amedrentar ni distraer con nuevas
amenazas y restricciones.
Continuaremos avanzando con
determinación en el proceso de actualización de nuestro modelo de desarrollo
económico y social, que tiene entre sus componentes esenciales la
diversificación de las relaciones económicas con el exterior y el
reconocimiento del papel esencial de la inversión extranjera.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno estadounidense para
bloquear el desarrollo de Cuba, hoy podemos afirmar que el proceso de atracción
de inversión extranjera no se ha detenido.
En los dos últimos años se han aprobado negocios con
compromisos de inversión por más de 4 mil 500 millones de dólares
estadounidenses y en lo que va de 2019 ya se han aprobado asociaciones por más
de mil 300 millones. Aunque la concreción de algunos de estos proyectos se ha
visto afectada por los propios efectos del bloqueo y la persecución financiera
estadounidense, son promisorias las perspectivas de acuerdo en otras
negociaciones en curso.
Somos conscientes de la existencia de insatisfacciones de
algunos empresarios extranjeros por dificultades y demoras para establecerse en
Cuba. El propio presidente de los Consejos de Estado y de Ministros se ha pronunciado
sobre la necesidad de eliminar las trabas existentes. Hemos venido dando pasos para simplificar la
documentación que deben presentar los inversionistas y trabajamos en la
creación de una Ventanilla Única que entrará en funcionamiento a inicios del
próximo año, para facilitar la inversión extranjera en el país
También hemos sido testigos de los intentos de manipular
a la opinión pública con el planteamiento de que Cuba limita la inversión de
cubanos residentes en el exterior. Como se ha explicado, las normas cubanas no
discriminan a ningún empresario por el origen del capital. No solo ratificamos
esta posición, sino que abrimos las puertas a los interesados para brindarles
el mismo apoyo que reciben el resto de los inversionistas extranjeros.
Estimados amigos,
En la jornada de hoy sesionarán 4 paneles, que contarán
con la presencia de distinguidos representantes de organismos internacionales y
regionales, juristas expertos y empresarios de diversas partes del mundo.
Nuestra intención es generar un espacio de debate sobre estos temas,
intercambiar información y evaluar de conjunto nuevas formas para fomentar las
relaciones económicas de Cuba con el exterior. Esperamos que lo sientan también
como una oportunidad de retroalimentarnos mutuamente. Estamos seguros que esta
será una provechosa jornada para todos.
Cuba, sus empresarios, su pueblo y su gobierno, estaremos
en todo momento junto a aquellos que apuestan por hacer de este país, soberano
y libre, el lugar donde desarrollar sus negocios.
Les agradecemos su presencia y dejamos abierta las
puertas para próximos intercambios como este. Sientan el respeto y aprecio de
nuestra parte, por la confianza y el compromiso que han demostrado con nuestro
país.
Muchas gracias.
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